viernes, 12 de abril de 2013

Decálogo del Portero

Igual que no se elige el sexo, la familia o la altura que se va a tener, tampoco se puede decidir si uno quiere ser portero. Eso se lleva dentro y sale de repente. Por ejemplo, en el patio, cuando el resto de compañeros sale de clase rápido a tocar el palo para no ‘ponerse’. El futuro guardameta aparece a los lejos, tranquilo, como si le apeteciese que lo inflaran a balonazos. Llega rezagado y le dice a su equipo que no se preocupe, que hoy se ‘pone’ él. Pero ese hoy también es mañana, y pasado, y al mes siguiente, y ya no hay quien lo mueva de ahí porque el pequeño portero se queda bajo la madera aunque llueva, nieve o truene. Y así, mientras cada día todos se pelean por marcar el mejor gol del recreo, él, desde el fondo, se da cuenta de que sueña solo con pararlo. Deporpro te enseña en este nuevo decálogo cómo debe actuar el ‘1’ del equipo, sus características y la forma de corregir los errores más importantes que se cometen en los partidos.


1) Primer objetivo: impedir goles ante todo. El portero es el portero y su principal misión es que no se la cuelen entre los tres palos. El lucimiento y la ‘salsa’ del fútbol es importante para captar la atención de los ojeadores o del público, pero hay que andar con cuidado porque a los guardametas se les suele recordar más por los fallos que por actuaciones espectaculares. Lo que hay que conseguir es que se hable de él por sus paradas, como la que protagonizó Casillas con Robben para darle la Copa del Mundo a España en 2010. Ese es uno de los objetivos.