El psicólogo
y doctor en Antropología Social y Cultural, Luis Cantarero, moderniza
desde hace siete temporadas los conceptos arraigados del fútbol para
hacer de la cantera del Real Zaragoza un ejemplo de disciplina,
superación y compañerismo, una segunda casa donde los valores personales
importan tanto o más que los puntos que pueda conseguir cada jugador.
La
llegada de Pedro Suñén a la coordinación de toda la Ciudad Deportiva
refuerza el interés de Cantarero por incidir en que las piernas no son
solo el arma del futbolista, sino una parte de ella, que complementan
los cinco objetivos que el Real Zaragoza marca para todas sus
plantillas: mejorar la cohesión de equipo, la concentración, la
motivación, la confianza y la ansiedad. Pero renovar unas ideas como las
que transpira el fútbol requiere paciencia para dar con la fórmula y,
sobre todo, para dar con personas que no deterioren el funcionamiento de
la institución ni frenen el avance de nuevos proyectos. Explica
Cantarero que “la renovación y el planteamiento de Suñén permiten este
tipo de trabajo. Ya no es solo fútbol, fútbol y remate de cabeza, sino
todo más educativo y formativo, pensando en el jugador y con
expectativas de que llegue al profesionalismo”.
La
renovación que menciona el psicólogo también se refiere a la
restructuración de todo el organigrama del Real Zaragoza, entidad que
ahora se construye con la experiencia de Ánder Garitano, Santiago Aragón
o Ramón Lozano, junto a un nuevo perfil universitario y de ex jugador
como Raúl Valbuena, César Jiménez o Miguel Ángel Catalán. Cantarero
delega parte de su función en ellos porque son los técnicos quienes
pasan más tiempo con los chavales y los que conocen sus aptitudes. “Los
entrenadores necesitan información en cuanto a manejo de grupo,
liderazgo, y se ha ganado mucho en los últimos años con entrenadores
licenciados en ciencias del deporte que conocen cómo preparar al equipo,
no solo en estrategias de fútbol. Intento que le den importancia al
aspecto psicológico y ellos también se forman por su cuenta, yendo a
cursos y aprendiendo continuamente”, cuenta el doctor en Antropología
Social y Cultural.
Sin
embargo, cuidar el factor psicológico con medios, recursos y la
dedicación que le pone el club maño no está a la orden del día en otras
canteras con nombres mucho más sonados. “Ni Real Madrid ni Barcelona
tienen lo mismo que nosotros. Claro que tienen jugadores que triunfan,
porque te viene Messi con doce años y a los dieciocho está en el primer
equipo. Pero, ¿porque hago un buen trabajo con él? Tal vez, pero también
porque tiene unas virtudes extraordinarias. Lo que tiene mérito es
coger a un chaval y hacerlo profesional. Donde más se está trabajando es
en Bilbao, que hay una psicóloga excelente, y en Levante”, dice Luis
Cantarero, después de comprobar en el I Congreso Internacional de Psicología Aplicada al Fútbol la gran labor del Zaragoza en esta disciplina.
Psicología con un manual
El
club se ha volcado en la organización y todo está informatizado, de
manera que la preparación de cada técnico se recopila para que este
pueda revisar cuánto, cómo o qué trabajó en un entrenamiento. Sus
planificaciones también incluyen la psicología dentro del campo, por lo
que Luis Cantarero ha escrito un manual que detalla lo que hay que hacer
en una sesión según el factor sobre el que se quiera profundizar. Si un
entrenador quiere ahondar en la motivación de su equipo no tiene más
que ir al libro y seguir las indicaciones del psicólogo.
Igual
que con los ‘mayores’, Cantarero se emplea a fondo en ayudar a los
pequeños del Real Zaragoza. De cada jugador saca un perfil psicológico,
un folio o un folio y medio, que lo actualiza cada temporada. El perfil
consta de tres apartados: capacidad de trabajar en equipo, capacidades
emocionales y capacidades cognitivas. “Yo hablo con el futbolista para
averiguar dónde mejorar, qué potenciar o qué hábitos cambiar. Luego paso
el informe de los ciento sesenta niños de la Ciudad Deportiva a sus
respectivos entrenadores para que sepan cómo plantear cada situación con
ellos. No les digo si le pegan bien con la izquierda o la derecha, pero
sí cómo tratarlos y que consigan un buen rendimiento”, asegura el
doctor.
Además
del perfil, el psicólogo anota en su diario el desarrollo de todas las
entrevistas que mantiene con los ciento sesenta chavales y apunta
objetivos individuales para cada uno, que más tarde traslada a su
entrenador.
Dentro y fuera de los terrenos de juego
La
preocupación del Real Zaragoza por su cantera va más allá de la imagen y
de los escaparates. La filosofía de Luis Cantarero persigue el
bienestar de todos los componentes de la Ciudad Deportiva y el balón, a
fin de cuentas, no es lo único trascendente. Antes que la vida
futbolística está la vida personal, y “cuando un niño tiene problemas lo
primero que se intenta es que se mantenga en una estructura como el
Real Zaragoza, porque aquí se le educa, apoya, entrena y juega. Mi tarea
como psicólogo es pelear para que esos niños se mantengan aunque no
sean jugadores con una calidad extrema”, afirma Cantarero.
Una
forma de apoyo es conseguir que mejoren sus resultados académicos. El
entrenador del Infantil A, Raúl Valbuena, creó un foro cerrado a su
plantilla y para cada asignatura reservó un espacio, de modo que si
alguno de los miembros no entiende algo de ciencias sociales, el resto
de compañeros entra en el hilo y le resuelve las dudas. “Nosotros
no somos sus maestros, pero saben que valoramos el rendimiento escolar.
Tenemos sus notas escaneadas cada trimestre y eso nos sirve para
exigirles en función de sus posibilidades”, declara el psicólogo.
Raúl
Parra lleva cuatro años en el Real Zaragoza y milita en el equipo de
Valbuena. El lateral derecho del Infantil A cuenta que, aparte de
deberes y exámenes, el foro “se usa para cosas de clase pero también
para saber qué música queremos en el vestuario; para quedar si un día
vamos a la bolera o para saber el campo y la hora del entrenamiento”. Y
en referencia a las notas, añade que “las piden siempre en cada
evaluación” y les dicen “dónde hay que superarse”.
Según
Cantarero, la misión de Valbuena es que “sientan que son un equipo para
todo. Ahí los chicos no tienen presión, se meten cuando quieren y
pueden”. Y es que el técnico del Zaragoza quiere que sus pupilos
interactúen en cada momento, ya sea en el foro o en actividades de grupo
como salir juntos alguna tarde. “Nosotros tenemos jugadas ensayadas y,
si salen en los partidos, el entrenador nos paga una merienda. Contra el
Amistad marcamos un gol así y el arbitró nos lo anuló, pero nos invitó
porque dijo que lo habíamos hecho bien y que era lo que contaba”,
asegura Parra.
 |
| Raúl Parra, jugador del Infantil A del Real Zaragoza |
Biblioteca, videoteca y los premios navideños
La
nueva línea educativa no se queda en el ciberespacio. El Real Zaragoza
ha abierto una biblioteca y una videoteca que poco a poco recoge
material didáctico, una zona multidisciplinar que quiere llenarse de
literatura, psicología o preparación física, siempre enfocada al fútbol
como tema central. “Vamos consiguiendo libros y películas, todo
regalado, a petición mía o a muy poco precio”, indica Cantarero. Pero la
labor del psicólogo, lejos de ser el intermediario que compra y
deposita libros, es que los chicos aprovechen todos los recursos que el
Real Zaragoza les proporciona y les sean útiles para su crecimiento como
futbolistas. Para no perder el tiempo en los desplazamientos, Luis
Cantarero les hace un resumen de cada película a los entrenadores y les
pide que aprovechen a ponerla en el autobús con la intención de resaltar
determinados valores que se precisan en el siguiente partido. “Yo sé
que si uno ve Rocky, y es muy malo jugando a fútbol, no tiene mucho que
hacer, pero no deja de ser un añadido para preparar el encuentro si es
necesario potenciar un factor como la lucha o el sacrificio”, explica el
doctor.
Todos
esos ‘extras’ ayudan a los canteranos sobre el césped y, hasta la
fecha, el premio era vestir más minutos la camiseta o permanecer ligado
al club una campaña más si uno los sabía aplicar. No obstante, el área
técnica del Real Zaragoza consideró que también había que recompensar el
espíritu individual con unos trofeos que, delante de todos los
integrantes de la Ciudad Deportiva, distinguieran al jugador
comprometido por encima del resto. A Luis Cantarero se le ocurrió que la
cena de Navidad era el lugar perfecto para reconocer a ocho futbolistas
blanquiazules por su Deportividad, Compañerismo, Rendimiento
fútbol/estudios, Superación, Zaragocismo, Esfuerzo, Progresión y
“Especial Ciudad deportiva”, el compendio de todos los anteriores. “En
noviembre, les mando un correo a todos los entrenadores, delegados,
médicos, fisioterapeutas, utilleros y a todos aquellos que tengan
contacto con el jugador para que voten a uno para cada una de esas
modalidades”, cuenta el psicólogo.
A
Raúl Parra le ilusiona ser candidato al Zaragocismo. Aparte de sus
cuatro temporadas en el club, ha estado durante siete años acompañando a
su hermano, también formado en la Ciudad Deportiva, en cada partido y
en innumerables entrenamientos, siempre con un balón y la camiseta del
Real Zaragoza. “Desde pequeño quise estar aquí y mi meta es llegar al
primer equipo, aunque también jugar lo máximo posible y divertirme. Sé
que está al alcance de muy pocos ser profesional”.
La industrialización en el fútbol
La
filosofía del Real Zaragoza pretende que la industrialización del
fútbol, cada vez más en auge, no perjudique la carrera de los jugadores
ni tampoco su integridad, sino que las nuevas herramientas favorezcan su
evolución. La intención del club, aclara el psicólogo, es “que la
educación y la formación sea algo primordial. Y si llegan a
profesionales, pues nos daremos abrazos, pero lo que importa es que
tengan sentimiento de zaragocismo, la sensación de haberse divertido y
de que pueden seguir con el fútbol y el deporte toda la vida”. Subraya
el doctor que “este es un trabajo que hemos hecho muy bueno”, también
para hacer hincapié en toda la renovación de la entidad, ahora que el
progreso, los estudios o los valores humanos cuentan más que nunca para
todos los miembros que estructuran la Ciudad Deportiva del Real
Zaragoza.